
La eurocup repite el mismo sistema de la Euroliga

El objetivo es conseguir el mismo éxito deportivo
La segunda competición continental cambia por primera vez de formato para convertir la Eurocup más potente que se recuerda. Este verano ha sido polémico tras el reparto de unas licencias basadas en éxitos deportivos recientes. Una vez superada la primera fase, los 8 primeros de cada uno de los dos grupos darán paso a unos apasionantes octavos de final a partido único. El puesto ocupado por cada club determinará el factor cancha
La Eurocup siempre trae consiga equipos con gran músculo deportivo y financiero. Varios conjuntos como Lokomotiv Kuban o Valencia Basket dan nota de ello, proyectos que quizás por trayectoria deberían asegurar de manera más continuada su participación en Euroliga. No obstante, en esta edición apasionante y atractiva para el aficinado, también podemos resaltar, como bien he indicado en la sección de fichajes, a Partizan y Virtus de Bolonia, dos conjuntos con tradición histórica pero que en el pasado reciente no habían tenido una gran presencia en competiciones europeas.
Una vez confirmados todos los clubes que compondrían esta Eurocup 2011/22, la Euroliga quiso dar recompensas deportivas y económicas a aquellos clubes con un gran palmarés en la competición. En este caso, Joventut de Badalona o Valencia Basket, entre otros, poseen de una de ellas con un contrato garantizado de más de 3 años de participación, sin importar la clasificación que ocupe ambos conjuntos en la liga doméstica. Por ello, estas decisiones han sido criticadas por algunos dirigentes de varios clubes, ya que sostienen que el mérito deportivo queda totalmente anulado.
Por otra parte, y destacando el cambio de formato, creo que, al igual que algunas decisiones no hayan sido las más correctas, esta es, sin ninguna duda, un acierto rotundo. Bajo mi punto de vista, todos los equipos tienen más posibilidades de alcanzar grandes cotas ya que únicamente los dos últimos quedan eliminados en la fase de grupos. En este sentido, puede resultar engañoso quedar primero en la clasificación aún teniendo el factor en cancha a favor, puesto que el octavo clasificado tiene la gran oportunidad de dar la sorpresa y dejar fuera a algún equipo que está llamado a ganar o que por lo menos lucha por estar en la final.

